”No hay una cifra típica“, explica Paddy Johnson, de una microcervecería con sede en Berkshire: ”Puede oscilar entre 1.000 y 1 millón de libras. ¿Cuánto se necesita para ganarse la vida? Yo diría que probablemente con un cuarto de millón de libras bastaría».”

Hay un sinfín de factores que determinarán cuánto cuesta poner en marcha tu microcervecería, entre ellos la cantidad que tengas previsto producir, tu ubicación y el equipamiento que adquieras.
Equipamiento
Después del local, este es uno de los principales gastos que conlleva poner en marcha una microcervecería. No es necesario contar con equipos de la máxima calidad desde el principio, ya que en Internet se puede encontrar una gran variedad de material de segunda mano que resulta perfectamente adecuado.
A continuación te ofrecemos una lista del equipamiento básico que necesitarás. No es una lista exhaustiva, pero incluye todo lo necesario para empezar.

Sistema de maceración: cuba de maceración, cuba de filtración, generador eléctrico de vapor, molino de malta, bomba de mosto, intercambiador de calor de placas
Sistema de fermentación: depósito de fermentación, equipo de dosificación de levadura, bomba de refrigeración
Sistema de refrigeración: depósito de líquido refrigerante, máquina de refrigeración
Sistema de filtrado: depósito con filtro, bomba
Sistema de control: placa de control de contadores, placa de control del frigorífico, placa de control del PLC
Sistema de limpieza: equipo de esterilización, depósito de licor alcalino, bomba de lavado
Ingredientes
Como aficionado a la cerveza, probablemente ya sabrás que solo hay cuatro ingredientes básicos para elaborar cerveza: agua, lúpulo, cebada malteada y levadura. Sin embargo, a partir de estos cuatro ingredientes básicos se pueden crear diversas combinaciones que influirán en el sabor y la calidad de tu cerveza.

Agua: es el líquido que constituye la mayor parte del volumen de la cerveza. Por lo general, el agua del grifo no se considera ideal para la elaboración casera de cerveza, pero es una opción válida si lo que buscas es ahorrar. Muchos cerveceros recomiendan agua purificada o de manantial, ya que no contienen los altos niveles de azufre que pueden afectar al sabor de la cerveza.
Lúpulo: esta pequeña flor es la que le da a la cerveza su característico sabor amargo. Existen muchos tipos diferentes de lúpulo, lo que influirá en el sabor y el cuerpo de tu producto. Es recomendable informarse un poco sobre los distintos tipos y sus propiedades.
Levadura: es el agente que transforma los azúcares de la cebada en alcohol y el mosto en cerveza. Una vez más, hay muchas variedades diferentes, por lo que conviene informarse sobre cómo influyen en el producto final.
Cebada malteada: aunque en la elaboración de la cerveza se utilizan muchos cereales diferentes, como el trigo y el centeno, la cebada es el más habitual. La cebada se puede tostar de diferentes maneras, lo que influirá en el sabor, el color y el cuerpo de la cerveza.
Hay muchas tiendas, tanto online como físicas, donde puedes comprar estos cuatro ingredientes principales y, en la mayoría de los casos, debería haber alguien disponible para aconsejarte y orientarte si lo necesitas.
Ubicación

Si estás seguro de que estás listo para trasladarte a unas instalaciones, tendrás que encontrar un espacio adecuado e instalar una fábrica de cerveza. Si dispones del capital necesario, hay varias empresas en el Reino Unido que te instalarán una fábrica de cerveza completa por un precio que oscila entre las 10.000 y las 80.000 libras, dependiendo de las dimensiones que necesites. Una vez más, la variedad de opciones y de equipamiento especializado exige una investigación exhaustiva. Un kit de 10.000 libras producirá unos 400 litros de cerveza por ciclo, mientras que la planta de elaboración de cerveza más grande, de 12 barriles, puede llegar a producir hasta 2.000 litros.
No cualquier edificio es adecuado para albergar una cervecería; como mínimo, necesitará agua corriente, electricidad y desagües. Hoy en día, la gente está reconvirtiendo todo tipo de edificios antiguos y vacíos: desde establos hasta colegios e incluso granjas lecheras. Te conviene disponer de grandes espacios diáfanos y quizá te interese buscar un local un poco más grande de lo que necesitas, para tener la opción de ampliarlo. Contar con el suelo adecuado es imprescindible por motivos de higiene y seguridad. Las paredes lavables y un suelo sin juntas, resistente a los impactos, impermeable y antideslizante evitarán que el entorno se contamine o que se produzcan accidentes en caso de derrames. En el Reino Unido hay varias empresas que instalan suelos de resina de poliuretano, adaptados a las necesidades de una cervecería moderna.

Si sabes cuánta cerveza vas a producir, es posible calcular exactamente cuánto espacio vas a necesitar. Hay muchos factores que hay que tener en cuenta, como la ubicación de ventanas y puertas, la altura del techo y el sistema de desagüe, pero solo en cuanto al equipamiento, una pequeña cervecería de 2,5 barriles necesitaría entre 250 y 500 pies cuadrados y una toma de corriente de 240 V. Una cervecería mediana de 8 barriles necesitaría entre 800 y 11 000 pies cuadrados y 415 V, mientras que una grande de 15 barriles necesitaría entre 1 400 y 1 600 pies cuadrados y 415 V.
Es fundamental que limpies y mantengas adecuadamente el equipo. Gran parte del equipo está fabricado en acero inoxidable y, con un mantenimiento y cuidado adecuados, puede durar hasta 30 años.
Una vez que lo tengas todo preparado y estés listo para elaborar cerveza, el coste de producción vendrá determinado por el tamaño del lote y la frecuencia con la que elabores cerveza. Tendrás que adaptarte en función de la demanda. Según algunas estimaciones, deberías poder producir una cerveza con un 4,0% de gradación alcohólica por 33 peniques la pinta, una vez pagados los impuestos: el Gobierno se lleva un porcentaje significativo de cada cerveza que vendes, por lo que los impuestos sobre la cerveza supondrán alrededor del 60% de tus costes.


